Lee Bul
El EACC acoge hasta fianales de septiembre una exposición de Lee Bul (1964, Corea), una de las artistas coreanas más importantes de su generación. Nacida en plena dictadura militar en Corea del Sur, se licenció en escultura por la Universidad Hongik a finales de los ochenta. Sus obras se interesan por la política en su sentido más amplio, para luego ahondar en muchas variantes de un idealismo muy humano que permea la cultura y la civilización. Su trabajo se apropia de diferentes dispositivos intelectuales desde la política de género, el idealismo, la modernidad, la ciencia-ficción o el desarrollo tecnológico. La influencia de todo ello se expresa a través de sus dibujos, fotografías, y performance (documentados a través del vídeo). Desde el principio siguió un camino iconoclasta creando obras que cruzaron las fronteras de los géneros y las disciplinas de manera provocativa. Los primeros trabajos basados en performances callejeras, muestran a una Lee Bul cubriéndose todo el cuerpo de esculturas blandas, que eran al mismo tiempo seductoras y grotescas.
A partir de 1990 el trabajo escultórico cobra una especial relevancia evolucionando hasta la creación de instalaciones de enorme ambición. Sus esculturas Cyborg femeninas de los noventa se inspiraban en elementos de la historia del arte, la teoría crítica, la ciencia ficción y la imaginación popular para explorar las inquietudes provocadas por los avances tecnológicos disfuncionales, a la par que aludían a iconos de la escultura clásica.
Las obras más recientes de Lee Bul tienen doble inquietud; a la vez centradas en el futuro y restrospectivas, seductoras y sugerentes de ruinas. Esculturas suspendidas como lámparas de araña, a modo de complejos ensamblajes que brillan con abalorios de cristal, cadenas y espejos, que evocan de una forma conmovedora castillos en el aire. Estas esculturas reflejan esquemas arquitectónicos complejos de principios del siglo XX, así como imágenes arquitectónicas totalitarias surgidas de las experiencias de Lee Bul en su Corea militar. Ejemplo de ello son las obras After Bruno Taut (Beware the Sweetness of Things), 2007 y Untitled (“reflective highway”), 2010.
La exposición del Espai recoge algunos de sus trabajos escultóricos donde se pone de manifiesto la caída del optimismo utópico, generando formas más propias de un imaginado escenario de futuro tan deslumbrante como imposible, con obras como Bunker (M. Bakhtin), 2007/2012, Via Negativa, 2012 y Souterrain, 2012.