Alberto Peral
La Fundación Suñol acoge ACTO 32: Alberto Peral, Nudos, que muestra las últimas obras de este artista realizadas específicamente para el Nivell Zero. Un trabajo pensado desde la escultura donde cada elemento, a pesar de ser autónomo, establece un hilo conductor que comunica las diferentes obras entre sí. Sus instalaciones conectan el exterior y el interior del espacio expositivo en ese juego de dobles habitual en su escultura, que transforma paredes, suelo y obras en un ámbito representacional de gran fuerza simbólica.
Tal y como apunta Manuel Segade en el texto del catálogo, los muros de la sala se ahuecan y son revestidos en cerámica o se proyectan mediante una prótesis formal de tubos de metal. Por su parte, el suelo del patio revela su naturaleza construida: sus baldosas devienen parte intrínseca del proyecto al convertirse en un material reordenado por una voluntad escultórica y geométrica que parece reeducar el espacio y demostrar su capacidad de mutación.
En las esculturas de Alberto Peral se hace también evidente ese poder de la representación que afecta lo real. Llama la atención su vocabulario sencillo, sutil y sumamente estético, reducido a las familias formales del círculo y del triángulo, o de la esfera y del cono. Este repertorio es también un juego de reflejos: son formas dobles, dentro y fuera o interior y exterior, con materiales revertidos o insertados unos en otros.