Espai Visor presenta Lotty Rosenfeld. Geografía de la línea 1979 - 2013.
Los signos tras los que se organiza la circulación -de bienes, de sujetos, de políticas, de violencia- han constituido la sede más relevante del trabajo visual de Lotty Rosenfeld.
Desde su gesto de intervención a las líneas divisorias de pistas de tránsito en las avenidas de Santiago (1979), donde inscribió su emblemático signo +, se puso en marcha un modo específico de interrogar los mandatos y producir un estallido en el simulacro de naturalidad que portan las diversas ordenanzas. Desde una aparente simplicidad proliferaron los sentidos y el deseo de un trabajo de arte que se pensó callejero, ciudadano y rebelde. Una incursión justo en los momentos en que el espacio público se encontraba invadido por el violento y excluyente régimen militar.
A partir del año 1985 buscó establecer nuevas conexiones, integrando al trabajo matrices visuales que continuaban apuntando a mecánicas deconstructivas, básicamente mediante la reelaboración de imágenes sacadas de la televisión pública.
La construcción de este signo + fue ampliándose e inició una nueva etapa estético-teórica, en la medida que el signo se estableció como denuncia y confrontación frente a otros espacios de poder hegemónicos. Así el signo se transformó en “arma crítica”.
La producción de sus multi video instalaciones muestran escenarios visuales móviles y abigarrados, e incorporan el sonido como elemento estructurante de la obra. Así, la voz testimonial se ha interconectado con la voz oficial para, de esa manera, poner en escena la “otra versión”, aquella manipulada o minimizada por los discursos dominantes.
En el territorio de la ficción (cortos y mediometrajes) su obra se refugia en el caos y las intervenciones de la violencia institucional o simbólica sobre los cuerpos que consiguen esbozar parcialmente el malestar.
A lo largo de más de treinta años, la artista, ha realizado intervenciones “corporales” (acciones-perfor-mances) en los distintos espacios por los que transita. La metodología del cuerpo comprometido en la “ac-ción de arte” atraviesa su obra desde 1979 hasta la fecha.
La 43 edición del Festival de Cine de Alcalá de Henares/Comunidad de Madrid, se celebra del 8 al 15 de noviembre en distintos escenarios de la ciudad complutense.
En esta edición Alcine ha batido el récord de participación en sus dos secciones competitivas. Para el Certamen Nacional se han presentado 677 cortometrajes (frente a los 638 de año pasado) y, para el Certamen Europeo han llegado, desde el resto de Europa, 804 (frente a los 694 presentados de 2012). De todos ellos, finalmente, han sido seleccionados para competir 58: 27 cortometrajes en el Certamen Nacional y 31 en el Certamen Europeo.
Además, como novedad, este año se otorgarán dos nuevos galardones: el Premio OCTOPUS a la Mejor Fotografía con una dotación de 3.000 euros en servicios de postproducción para un próximo trabajo del director de fotografía; y el Premio ALMA, al Mejor Guión, dotado con 300 euros.
En esta 43ª edición, la sección ‘Pantalla Cero’ se convierte en competitiva. En ella competirán largometrajes inéditos en España, producidos con bajo presupuesto y que triunfan internacionalmente. Se trata de cintas que demuestran que el cine se hace con imaginación y talento y no necesariamente con mucha inversión.
Dentro de “Pantalla Abierta a los Nuevos Realizadores” (sección competitiva de óperas primas de la Unión Europea), el Parlamento Europeo participa en esta edición con la emisión de la película Somos gente honrada, A. Marzoa, seguida de un debate.
La exposición de este año, Lobby Cards, ofrece una gran oportunidad de disfrutar de piezas de coleccionistas de los años 40 y 50 y recordar el encanto de la estética publicitaria de aquellos años. Cedidas por Notorius Ediciones, se trata de imágenes publicitarias del cine, un clásico que adornaba los pasillos de las salas cinematográficas de la época.
El MNCARS organiza el ciclo La imagen es un virus. Historias del cine (1980-1990s), cuyo título alude a una cita de William Burroughs, figura decisiva para la contracultura de los 80s, buscando replantear la imagen vinculada al cuerpo, a las redes de afecto y al contagio como forma de transmisión y transformación.
Gran parte de los debates de la llamada posmodernidad se esforzaron, por el contrario, en pensar la imagen como fin en sí misma. Ésta era entendida como implosión de una esfera, la de los medios de masas, que sustituía a cualquier referente real por un simulacro de mera superficie. Este ciclo discute esta tesis. A lo largo de diez sesiones, dedicadas al nuevo orden global post 89, a las paradojas de la constitución de un sistema del arte inescapable, a las comunidades alternativas articuladas en la música o al cuerpo y a las políticas de la identidad, La imagen es un virus presenta otra interpretación de los ’80 y sus ecos.
Entre los artistas y cineastas representados: David Cronenberg, William Burroughs, Dara Birnbaum, Richard Prince, Lynda Benglis, Andy Warhol, General Idea, Jaime Davidovich, Antoni Muntadas, Fischli & Weiss, Martin Kippenberger, Rodney Graham, Andrea Fraser, Bela Tarr, Hito Steyerl, Ursula Biemann, David Wojnarowicz, Trinh T. Minh-ha, Sadie Benning, Sue Friedrich y Derek Jarman.
Fechas: 11, 14, 18, 21, 25 y 28 noviembre, y 2, 5 y 12 diciembre, 2013
Hora: 19:00 h
Lugar: Edificio Sabatini, Auditorio
Entrada: gratuita, hasta completar aforo