Blueproject Foundation presenta la segunda convocatoria de residencia, que pretende ayudar, presentar y difundir trabajos artísticos relevantes y que ofrezcan una reflexión sobre la problemáticas estéticas, sociales e intelectuales actuales.
Durante la residencia, la Fundación se compromete a proporcionar los recursos materiales y personales para el desarrollo del proyecto así como a contribuir con una aportación económica para la realización de la propuesta y los gastos que se deriven de la misma, como desplazamientos, dietas y estancia. La cantidad se definirá en función del proyecto presentado y la situación personal de cada participante.
El plazo para presentar la solicitud acaba el 10 de enero de 2015. Consultar bases aquí.
La Galería Elba Benítez acoge la exposición o protesto e a serpente de Ernesto Neto, que será la cuarta en la Galería Elba Benítez, y la primera en una galería tras la gran retrospectiva, aclamada por la crítica, que el Museo Guggenheim de Bilbao le dedicó a principios de este año.
Ernesto Neto (Río de Janeiro, 1964), uno de los artistas más conocidos y respetados del actual panorama artístico internacional, crea esculturas e instalaciones que implican técnicas y materiales no tradicionales, como telas elásticas semi-transparentes, especias o ganchillo. Neto emplea cuidadosamente los materiales resaltando sus cualidades innatas, al mismo tiempo que éstos interactúan provocativamente, pero con gran delicadeza, con el espacio arquitectónico, creando frecuentemente una atmósfera de irreverencia lúdica.
El Centro Niemeyer de Avilés acoge la exposición fotográfica Paisaje interior de Ricardo López Bueno, que consta de 29 grandes retratos, un proyecto que el autor ha realizado a lo largo de un año y que constituye su primera exposición individual.
A la hora de retratar, Ricardo López Bueno busca gente normal, sin rasgos destacados, ya que le interesa más la persona, la sinceridad de cada retratado. Los fondos oscuros y la estudiada sencillez de las poses ayudan a conseguir unos retratos de gran pureza. Comisariada por Agnès de Gouvion Saint-Cyr la muestra ha sido organizada por diChroma photography.
Ricardo López Bueno ha escogido un enfoque clásico pero muy personal que afirma unas opciones rigurosas, precisas y sin concesiones. Para realizar sus obras, juega con las cuestiones tradicionales del punto de vista —personajes sentados, a menudo de tres cuartos y en interiores—, el encuadre —planos ceñidos al rostro o al busto para captar mejor la personalidad del modelo—, la luz —con la presencia permanente de una doble iluminación artificial para hallar el sentido del volumen—, el decorado —lo más neutro posible, es decir, la persona destacando sobre un fondo negro con ropa corriente—, y la elección de los modelos, que prefiere sencillos y anónimos.
La parte esencial de su trabajo se sitúa en ese diálogo privado y sensible que entabla largamente con la persona; en ese sentido las pruebas de contacto son apasionantes, pues muestran la evolución de las expresiones del modelo en el silencio del taller, hasta que todos los elementos citados encuentran su justa medida para traducir mejor el sentimiento que Ricardo experimenta ante su personaje.