Martin Creed
El Centro Botín presenta la nueva obra site specific del artista británico Martin Creed, Amigos.
El show incluye una instalación sobre los árboles de los Jardines de Pereda que rodean el edificio, una nueva obra de sonido en uno de los ascensores, una amplia muestra de pinturas murales que la segunda planta del edificio, y una nueva performance musical, cuya partitura fue creada en el taller realizado por el artista en Santander inmediatamente antes de la exposición (del 25 de marzo al 5 de abril de 2019) y que será representada por un grupo de cuatro músicos (dos cantantes, un violinista y un guitarrista) que recorrerán la sala de exposiciones durante el tiempo que dure la exposición.
En el curso de las tres últimas décadas, Martin Creed (Wakefield, Reino Unido, 1968) ha puesto en pie un corpus de obra multidisciplinar que combina performances e instalaciones, con sonido, texto, escultura, pintura y dibujo. En la creación de la mayor parte de su obra recurre a materiales y situaciones cotidianas para plasmar, más que meras piezas objetuales, auténticas experiencias. Aunque la obra de Creed hunde sus raíces en la práctica conceptual, él se ve más como un expresionista y prefiere eludir cualquier tipo de categorización. En los títulos de sus obras emplea una nomenclatura alusiva al mundo de la música, catalogándolas, desde sus inicios, numéricamente.
Comisario: Benjamin Weil, director artístico del Centro Botín.
entre, hacia, hasta...
El EACC acoge entre, hacia, hasta, para, por, según, sin; una exposición cuyo título es una secuencia extraída de la lista de algunas preposiciones que memorizamos en el colegio. Las preposiciones parecen no tener un valor semántico autónomo o completo y sin embargo, dan forma al sentido de una frase desde intervalos sintácticos aparentemente menores. Parece que tengan menos potencia que un nombre o un verbo, pero leídas una detrás de otra parecen justo eso: potencia. Son una sucesión de arranques, de empujes, de pulsiones, de deseos que aún no saben a qué se dirigen o entre qué dos cosas harán de pliegue. entre, hacia, hasta, para, por, según, sin se ocupa de lo que lo menor le hace a lo mayor.
La exposición está dedicada a las posiciones intermedias –pre-posiciones, pos- posiciones, casi-posiciones– entre posiciones estables y legibles. Es fruto de una fijación por los lapsos borrosos que rodean la tierra firme de la nitidez. Se detiene en lo que sucede entre una decisión y la siguiente, en particular cuando las separa un imprevisto. Cuando en la trayectoria prevista, de repente, se intercala un corte, un hueco, una bifurcación.
En algunos casos el corte se asemeja a un accidente. En otros se parece más a un canturreo que insiste en rondarnos afectando lo hacemos. Y a veces, con suerte, el corte es placentero y es entonces muy fácil dejarse mover por ello. En cualquier caso, lo que subraya el imprevisto es un pliegue entre la agencia y la paciencia. Entre lo que querríamos ver pasar y lo que nos pasa. La exposición observa prácticas pacientes; obras que trabajan con lo que las trabaja.
A la contra del proyecto como decisión puramente volitiva, autónoma y dirigida –fantasía neoliberal– la exposición se decanta por prácticas que hacen con lo que (sobre)viene. Obras que resultaron de la capacidad de integrarlo o que proponen estrategias para poder seguir haciendo pese a ello, con ello o frente a ello.
Además de incluir obras que habitan el intervalo o hablan de cómo habitarlo, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin funciona como intervalo. La exposición quiere agrandarle el espacio-tiempo al ENTRE. Esto es, servir de ocasión para que algunos artistas puedan hincarle el diente a algo que los mastica, pero SIN obligarles a llegar a un resultado fijo, definitivo o estable. Por eso la secuencia del título se abre con “entre” y se cierra con “sin”.
Aquí la idea es que el motor que propulsa una práctica artística viene de antes y seguirá después de la exposición. Entre ambos puntos, se trata de sostener esos impulsos, de acompañar un tiempo de prueba o de facilitar que se retome lo que de otra manera no deja de posponerse. La cinta adhesiva negra nos sirve para señalar algunos vacíos con los que arranca la exposición. Corresponden al espacio reservado para artistas que han empezado a trabajar en algo que aún no tiene materialización.
De lo que van a hacer, ni podemos ni queremos prever gran cosa, pero sí pueden explicarse los motivos que nos llevaron a empezar estos procesos.
Procesos, todos ellos, vinculados de una manera o de otra a lo intermedio, al resto, a los espacios vacantes.
El 18 de Mayo (poco antes del cierre de la exposición el 9 de junio), compartiremos lo que pasó en y por los huecos.
Con: Rossella Biscotti, Manon de Boer & Latifa Laâbissi, Valentina Desideri & Stefano Harney, Fernando Gandasegui, Jon Mikel Euba, Quim Pujol, Alex Reynolds, María Salgado y Marc Vives. Comisariada por: Anna Manubens.