Rafael Navarro
El IAACC Pablo Serrano acoge Polifonías de Rafael Navarro, una exposición que abre el diálogo entre sus trabajos clásicos y químicos, en blanco y negro, y la producción digital más reciente. Muestra, además, un modo peculiar y alternativo de presentación de las fotografías. Éstas pierden su individualidad y funcionan como partes de una pieza global, cuya lectura es conjunta, no necesariamente lineal. Esta forma de trabajar enlaza con una cierta tradición vanguardista, que se puede ejemplificar en Sol Lewitt, donde cuadros o fotografías individuales se consideran material de construcción para una obra distinta.
Polifonías quiere ser un inventario de los modos en que las fotografías interactúan para construir algo nuevo. La exposición relata también cómo nace esta idea de un tratamiento sintético. Su germen fue una serie temprana (Involución, 1976) que representó una crítica interna de la Fotografía. Los míticos Dípticos, desarrollados entre 1978 y 1985, inician el planteamiento de unas dualidades, de las que nacerá un significado inédito, diferente de la suma de las partes. El desarrollo de las "polifonías", por lo tanto, parte de una discusión de las propias bases del medio, y esa discusión es la que hace crecer la obra hacia territorios que van bastante más allá de lo fotográfico.
El nacimiento de las "polifonías" coincidió con la generalización de desarrollos pictóricos que hablaban de una extensión del cuadro como tal. Los cuatro primeros ensayos de las mismas, tan diferentes uno del otro en apariencia -El Androbosque, La sombra inxtinguible, Ella y Silencio I- funcionan como padres de unas líneas de trabajo que se mantienen y enriquecen hasta ahora mismo. Construcción de imágenes con imágenes, coreografías de sombras, metamorfosis, objetualización radical. La incorporación del color y de los procedimientos digitales serán las últimas etapas de esta evolución.
Rafael Navarro (Zaragoza, 1940), Premio Aragón Goya 2013, contó entre los creadores de la Nueva Fotografía española. Pertenece a la generación de "Nueva Lente", a la que da nombre una revista nacida en 1971. Desde entonces y hasta ahora, su trabajo ha sabido mantenerse vivo, respaldado por un inusual nivel de exigenica. Siendo fiel a su medio, Rafael Navarro cuenta entre quienes abrieron a la Fotografía los museos y galerías no específicos. Muchas de las exposiciones que han hecho recuento de la Fotografía Contempránea, a lo largo de cuatro décadas, tanto a nivel nacional como internacional, incorporan su nombre. Pocos artistas consiguen sobrevivir de este modo.