Colección ARCO
La Fundación Valentín de Madariaga, en Sevilla, acoge la exposición 40.091. Cartografías de un mundo en la Colección Fundación ARCO, hasta el próximo 30 de abril.
Comisariada por Iván de la Torre Amerighi y Juan Ramón Rodríguez-Mateo, la muestra resulta la culminación de su proyecto de investigación en torno a las obras de la Colección Fundación ARCO desde su creación en 1987.
Mediante la selección de un conjunto de obras de la Colección, cuyo nexo de unión estriba en tratar de ofrecer registro fehaciente de un lugar (espacio) en un momento determinado (tiempo), la propuesta 40.091. Cartografías de un mundo en la Colección Fundación ARCO, posibilita una aproximación reflexiva y multidireccional, identificada como un atlas artístico de la actualidad que responde a preguntas como: ¿dónde nacen, viven y crean los artistas?, ¿en qué partes del mundo encuentran argumento y localización las obras de arte?, ¿qué se colecciona?, ¿qué se selecciona y por qué?, sin esperar conclusiones objetivas ni concluyentes más allá de las que cada espectador, individualmente, pueda extraer.
La exposición presentará obras de artistas como Lara Almárcegui; Carl Andre; Alexander Apostol; The Atlas Group; Per Barclay; Elina Brotherus; Christo; Jonas Dahlberg; Angela Ferreira; Candida Höfer; Sabine Horning; Emily Jacir; Mark Lewis; Santu Mofokeng; Jean Luc Moulene; Giuseppe Penone; Mauro Restiffe; Allan Sekula; Melanie Smith; Rui Toscano; James Turrell; Mark Wallinger; James Welling
La Colección ARCO
La Fundación ARCO se creó en 1987, en un momento incipiente para el coleccionismo institucional en España; una colección compuesta por obras que han sido adquiridas en las sucesivas ediciones de ARCOmadrid con el objetivo de contribuir al desarrollo y fomento del arte contemporáneo nacional e internacional, y servir de ejemplo a otras instituciones en el apoyo e impulso del coleccionismo.
La Colección Fundación ARCO, hoy con más de 300 piezas, se encuentra depositada mediante comodato en el CA2M Centro de Arte dos de Mayo de Móstoles de la Comunidad de Madrid.
Fundación Valentín de Madariaga
La Fundación Valentín de Madariaga y Oya es una entidad sin ánimo de lucro que se constituye en abril de 2003. Su sede de Sevilla ocupa el antiguo Pabellón de Estados Unidos, destinado actualmente a la exposición permanente de las obras de arte de la Colección MP. La colección, cuya formación se inició hace algunos años, tiene como eje temático la interpretación artística de la naturaleza y el medio ambiente. Se trata de obras de arte contemporáneo de artistas que utilizan soportes tan diferentes como escultura, fotografía, dibujo, pintura, imagen y sonido. Acoge actividades de divulgación y expositiva en torno a la Colección MP y de otras colecciones de titularidad privada.
Warhol
El Museo Guggenheim presenta Sombras, una exposición sobre Andy Warhol, cronista de una época, conocido por haber admitido que le gustaban “las cosas aburridas”, algo que a comienzos de los años sesenta se relacionaba con la utilización de reproducciones fotográficas de imágenes encontradas en periódicos, revistas y archivos de imágenes.
En 1978, cuando contaba 50 años, Warhol se embarcó en la producción de una obra monumental, titulada Sombras (Shadows), que realizó con la ayuda de su entorno en la Factory. Estos 102 lienzos serigrafiados daban forma a exploraciones en torno a la abstracción que había estudiado previamente. Para entender la radicalidad que implican las Sombras de Warhol, es necesario detenerse en primer lugar en el formato de la obra, concebida como una sola pintura en varias partes, cuyo número definitivo queda determinado por las dimensiones del espacio en que se instala. La primera vez que se expuso, se mostraron 83 lienzos, que se colocaron muy cerca del suelo —a unos 30 cm—, muy próximos unos a otros y en el orden decidido por los asistentes del artista.
En el Museo Guggenheim Bilbao se podrán ver los 102 lienzos que componen la obra, en los que se revela la característica paleta warholiana, alegre en extremo y de tonos brillantes. El fondo de cada lienzo está pintado con una mopa de esponja, cuyos rastros y manchas aportan “gestualidad” al plano pictórico. Las Sombras fueron creadas utilizando siete u ocho pantallas, como evidencian las leves diferencias de escala de las zonas oscuras y la presencia de puntos de luz aleatorios. A lo largo de las paredes de la sala se alternan el positivo y el negativo de las “sombras”.
A pesar de su apariencia repetitiva, el “método mecánico” de Warhol es, en realidad, totalmente manual. Un hecho importante e interesante de las Sombras es la irreproductibilidad de su supuesta reproducción, un tema que pone en tela de juicio la estética del “plagio” de Warhol y define su proyecto como fundamentalmente pictórico. Lejos de ser una réplica, cada Sombra se corresponde con una forma que revela su espacio con precisión y rotundidad, dirigiendo la mirada del observador hacia la luz, que es el tema central de la serie. Al concentrarse en la sombra para concebir la luz (estallidos de color), Warhol regresa al problema fundamental del arte: la percepción.