Colección Lázaro
El Museo Lázaro Galdiano acoge la exposición Colección Lázaro de Nueva York, muestra que ayudará a conocer mejor la figura de José Lázaro como coleccionista, así como su estancia en Estados Unidos entre 1939 y 1944. Lázaro, infatigable filántropo, enamorado del arte y la cultura, aprovechó su estancia en Norteamérica para codearse con destacados coleccionistas, marchantes de arte, historiadores y conservadores, a la vez que buscaba piezas con las que agrandar su ya nutrida colección de Arte y Bibliofilia.
Instalado en el Hotel Pierre de la Quinta Avenida, próximo a las galerías más importantes de Nueva York, José Lázaro compaginó su vocación de coleccionista con la de historiador, impartiendo conferencias sobre arte español en el Institute of Fine Arts, con cuyo fundador y director, el hispanista Walter W. S. Cook, fraguó una gran amistad.
Obras destacadas de la Colección Lázaro en Nueva York
La colección, formada únicamente con las compras realizadas durante los cinco años de estancia en Norteamérica, refleja el gusto de Lázaro hacia la Edad Media y el Renacimiento. Entre las obras adquiridas destacan la Taza Aldobrandini, magnífica pieza de plata dedicada al emperador Julio César, incluida en un proyecto de investigación iniciado en 2014 que lleva a cabo el Metropolitan Museum; la bella escultura italiana de la Madonna Cernazai, procedente de la colección del magnate W. Randolph Hearst; la pintura de Eugenio Lucas Velázquez conocida como Capricho alegórico; manuscritos, libros miniados y numerosas piezas de plata, bronce, marfil o joyas adquiridas en las galerías de Parke-Bernet, Hammer o en la Galería Anderson, en la que se hizo con un importante lote de dibujos y acuarelas.
La exposición de 1945
De regreso a España en marzo de 1945, decidió dejar depositadas las más de mil obras adquiridas en las galerías neoyorquinas y a coleccionistas norteamericanos, en el Museo Nacional de Arte Antiga de Lisboa. Unos meses después, en el verano de 1945, una selección de estas piezas, que conforman lo que se ha denominado “Colección de Nueva York”, se expuso en las salas del museo portugués. De esta muestra se cumplen ahora sesenta años.
Finalmente, Lázaro pudo traerlas a España en 1947, unos meses antes de su muerte. Estas obras, unidas a las de sus otras dos colecciones, la de Madrid y la de París, constituyen la Colección Lázaro.
La exposición actual
La exposición se articulará en dos ámbitos. El primero destacará las obras más importantes de la Colección incluidas en la exposición permanente del Museo, algunas de ellas obras maestras como la Taza Aldobrandini, el Braserillo con las armas del duque de Borgoña o la Madonna Cernazai. El segundo, en la sala 6 del museo, recogerá una variada selección de piezas que no forman parte de la exposición permanente, y que por tanto no están a la vista del público, como los esmaltes Botkin, algunas joyas, marfiles, piezas de platería, monedas, medallas, bronces, dibujos o manuscritos, abarcando una cronología que va desde la Antigüedad hasta finales del siglo XIX.
El catálogo de la exposición
José Lázaro redactó un breve catálogo de las piezas expuestas en el Museo Nacional de Arte Antiga incluyendo algunas imágenes y una presentación de Joao Couto, en esos momentos director del museo. La idea de Lázaro era publicar el catálogo en español, tarea que quedó paralizada por su muerte en diciembre de 1947. Ahora, sesenta años después, se publicará este trabajo en formato digital poniendo al día las catalogaciones, incluyendo las obras que no fueron expuestas en Lisboa pero que forman parte de la Colección de Nueva York y reproduciendo cada una de las piezas.