Fotografía latinoamericana
CentroCentro Cibeles presenta las exposiciones Latin Fire. Otras fotografías de un continente. 1958-2010. Colección Anna Gamazo de Abelló y Develar y detonar. Fotografía en México, ca. 2015, dos muestras colectivas incluidas en la programación oficial de PHotoEspaña 2015 dedicada a la fotografía latinoamericana.
La muestra Latin Fire se busca dar visibilidad facetas poco conocidas dentro del marco general de la fotografía latinoamericana. Más allá de localismos o de estandarizaciones regionales, la selección de fotografías expone ciertos rasgos comunes que se tejen a través de temáticas candentes presentes en la región en periodos de alta efervescencia política y social en las décadas que van de mediados de siglo XX hasta principios del nuevo milenio.
El objetivo es ilustrar principalmente una actitud. Ser latino es cuestión de actitud: las expresiones que a menudo escuchamos, como ser bacano, chévere, chido, legal, chingón, vienen de un comportamiento o psicología del latinoamericano. Hay características que recorren el continente y una de ellas es la metáfora que sirve de principio rector a la muestra: el fuego. El carácter cultural fogoso, esa genealogía que permite trazar en el mapa una relación casi familiar entre latinos que están prontos a estallar, sea por una causa tan banal como la rumba, la vida nocturna y el alicoramiento o por motivos tan serios como los compromisos sociales y políticos.
Euforia y melodrama son parte de la cotidianidad de los países retratados por los cincuenta y dos artistas presentes, cada uno en su capacidad de alcanzar simultáneamente sensaciones tan distintas como el exceso de humor o el exceso de dolor. Hay un goce en el espíritu de sacrificio por una mejor sociedad o un delirio por vivir sueños apasionados. Por más compostura que traten de mostrar militares, divas, guaruras, metaleros o sicarios, la vida cotidiana se relata en historias de cine o letras de canciones que siempre están cargadas de condimentos y picante.
Por su parte, Develar y Detonar es una exposición que plantea una revisión de la producción actual fotográfica en México a partir de hilos temáticos que enlazan los diferentes trabajos, donde autores de diversas generaciones y lugares del país confluyen y se intersectan para trazar un mapa complejo, contradictorio e inquietante del México en que vivimos.
Un mapa que busca plantear preguntas, abrir la fotografía a una reflexión y diálogo que permita construir nuevas nociones que enriquezcan el medio. Develar nuevas formas de mirar y producir imagen. Detonar una reflexión sobre la forma en que concebimos la imagen fotográfica contemporánea.