El CEART - Centro de Arte Tomás y valiente inaugura hoy Derivas de ciudad, cartografías imposibles, un recorrido por algunos de los trabajos de Esther Pizarro que aluden al concepto de ciudad, entendido como idea global de construcción y de praxis autobiográfica.
Sin duda, esta idea ha sido abordada desde diferentes disciplinas y autores a lo largo del tiempo pero, en definitiva, son los habitantes de los espacios urbanos los que otorgan sus propios significados sociales y personales a los lugares que habitan, de ahí que la artista trace metafóricamente estas rutas imposibles. Obras que corresponden a distintas épocas pero, todas ellas, sugieren la idea de territorio habitado, del recuerdo y la memoria. Parte de referencias planométricas y autobiográficas de metrópolis como Los Ángeles, Roma o Paris que materializa a través de sencillas geometrías consistentes en cruces de líneas que reflexionan, sobre lo que ella misma explica: “la dicotomía entre una ciudad congelada por la historia y los flujos generados por el movimiento de los ciudadanos, hace que ya no sea posible una representación figurativa de la ciudad, sino que es necesario generar sistemas más flexibles basados en una participación activa de cada individuo.”
Pero es, sin duda, la pieza central de esta muestra, Patronando Madrid, la que reúne todas las características de su trabajo. Aquí Esther Pizarro propone la construcción de un gran mapa irreal, un cruce de líneas que representan las geografías cotidianas de ciudadanos anónimos y junto a él, se muestran las fichas de los registros para llevar a cabo cada uno de estos recorridos. Una manera sistemática y precisa que se desdibuja en la gran cartografía que parece volar instalada sobre nuestras cabezas. De esta manera la metodología de este proyecto se ha basado en la recogida de datos reales con el fin de realizar un muestreo lo más amplio posible de la población, en el marco geográfico del área metropolitana de Madrid. Se pretende generar un mapa de movilidad de cada individuo que refleje los itinerarios realizados durante cada jornada.
Derivas de ciudad, cartografías imposibles, es una reflexión, ya no sólo sobre la cartografía de un lugar sino, sobre cómo habitarla y el modo en que nos apropiamos de sus rutas y paseos, o quizá de cómo se apropia ella de nosotros. El resultado son estos espacios imaginados que nos trasladan a aquellos mapas desmesurados de los que hablara Borges en su breve texto Del rigor en la Ciencia.
La Galería Max Estrella presenta la primera exposición individual en este espacio del artista Jorge Perianes. La ambigüedad y la inseguridad son conceptos que surgen de la observación de sus obras, piezas siempre de una belleza estética colorida y pulida, perfectamente calculada, que funciona como reclamo al espectador.
Así, Perianes busca que la gente se acerque a las piezas y quede atrapado por ellas, incluso aunque al final no terminen de entender el mensaje. Sirviéndose de mecanismos de atracciónrepulsión- engaño sutiles, con un marcado carácter escenográfico, que normalmente concibe ex profeso para el lugar donde será expuesta la pieza.
Las obras de Jorge Perianes reflexionan, partiendo de una estética y una simbología precisas, sobre el concepto ser humano en toda su extensión, atendiendo a nociones como hábitat, identidad y naturaleza. Desde un intento personal orientado a la cultura del detenimiento el artista trata de acercarse a los temas que inquietan al hombre, como la muerte, su incapacidad para conocerse, para encontrar su lugar o para adaptar el destino a sus deseos. Por ello lleva años trabajando desde los extremos de las diferentes categorías clásicas para tratar de cercar el concepto de ser: un trabajo de extremos que va de los pájaros a los insectos, de los árboles a las casas o jaulas, de los desvanes a los sótanos, etc., por ello la conexión siempre recurrente de las escaleras, que singularmente no llevan a ninguna parte; obras por tanto que disfrazan con humor negro el desaliento y el vacío del hombre, haciendo equilibrios en lo ambivalente, moviéndose entre lo dramático y lo absurdo, en las que los personajes semejan incapaces de comprender la suerte que les deparan los acontecimientos.
La Galería Marta Cervera presenta mañana jueves 31 por primera vez en Europa, la obra del artista de Los Angeles, Brian Bress (1975).
Bress parte de una formación clásica en pintura, y evoluciona al vídeo-performance. Sus films encierran narraciones en circulo que redundan en lo absurdo. Son vídeos visualmente innovadores, cuyo surrealismo en composición y ritmo, replantean los supuestos que a priori tenemos sobre la naturaleza y la realidad.
Brian Bress construye escenarios en su taller que ya de por si invitan a la performance. Se vale de sus allegados para que den vida a sus personajes: creaciones originales que Bress disfraza con sumo cuidado. Cada uno de los personajes nace de los accesorios y vestimentas caseras que el artista crea para ellos, y articula así un discurso original que nos aproxima a la pintura. Generalmente el propio artista participa en sus propias composiciones como un personaje más.
Las obras que se presentan, estudian la dicotomía entre pintura y vídeo. El artista enmarca y cuelga el vídeo como si de una pintura se tratase. Su planteamiento es radicalmente moderno al presentarlo como una consecuencia inmediata de la pintura y utilizarlo como mero soporte de sus composiciones, que ejecuta con total precisión técnica y meticulosidad. Como si de un trampantojo se tratase, el video transcurre en slow motion, reproduciendo la consecución de pasos que articulan el movimiento, cada uno de los cuales configura una nueva composición.
Además de sus video-creaciones, Bress destaca por sus collages, protagonizados por actores enmascarados con composiciones de objetos que crean incertidumbre y de nuevo delatan el surrealismo y absurdo que prima en la obra del artista.