El Museo Thyssen-Bornemisza presenta la exposición Impresionismo y aire libre. De Corot a Van Gogh. Con 116 obras de artistas como Turner, Constable, Corot, Rousseau, Courbet, Daubigny, Monet, Sisley, Renoir, Seurat, Van Gogh o Cézanne, el objetivo de la muestra es abordar el fenómeno de la pintura al óleo al aire libre en su conjunto, como una práctica artística que ofrecía nuevas e insospechadas posibilidades a la representación del paisaje, y que revolucionó la pintura del siglo XIX en su conjunto.
La exposición se estructura temáticamente en torno a algunos de los motivos más frecuentados por la pintura del natural: árboles, rocas, riachuelos, etc. Cada sala, dedicada a uno de estos temas, reúne ejemplos del arte de diversas épocas y escuelas, con el fin de enfatizar, por una parte, la continuidad de la tradición de la pintura al aire libre y, por otra, la diversidad de soluciones plásticas adoptadas. Los estudios al aire libre constituyeron, de hecho, parte fundamental de la formación del pintor de paisajes desde fines del siglo XVIII. Más tarde, convertida en eje del naturalismo, su potencialidad renovadora se extendió hasta finales del siglo XIX. La muestra reunirá alrededor de 100 obras en un arco cronológico que va desde 1780 hasta 1900, aproximadamente. Su comisario es Juan Ángel López, conservador de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.
La Biblioteca Nacional presenta la exposición Durero.Grabador. Del Gótico al renacimiento, una muestra del genio creativo de uno de los grandes artistas de los siglos XV y XVI.
Consta de 116 estampas y se divide en cuatro secciones. La primera, con 29 obras, clarifica el panorama del grabado alemán en la época de Durero, con piezas de artistas de escuelas como las de Nuremberg, Basilea, Estrasburgo, Sajonia y Augsburgo, junto con las del grupo de los Pequeños Maestros.
En las otras secciones se podrán ver obras de Durero, desde las que realizó para su Apocalipsis, hasta sus series religiosas (La Pasión grande, La vida de la Virgen, La Pasión pequeña…), y piezas como El caballero, la muerte y el diablo, La Melancolía, San Jerónimo, El arco triunfal o, El Rinoceronte, su autorretrato, y algunos de sus tratados de arte ilustrados con xilografías.
El Museo ABC presenta Patria común. Delibes ilustrado, un recorrido por el universo de Miguel Delibes contado desde la mirada y la voz de sus protagonistas infantiles, personajes memorables que nos ofrecen la visión más pura e intuitiva de la vida. Quince secciones recogen en la exposición las constantes en la obra del autor, como pequeñas «tierras de todos» que conforman nuestra «patria común». Los textos seleccionados están tomados de diez obras de Miguel Delibes, escritas entre 1947 y 1989, y nos presentan a quince niños de todas las edades, orígenes, clases sociales y caracteres.
Igual que los pequeños personajes de sus novelas, Miguel Delibes supo contar de forma sencilla los asuntos complejos. Así lo han hecho también los quince ilustradores que participan en la exposición. Ellos son «los otros narradores» de Patria común, los que interpretan las palabras de Delibes desde el lenguaje visual, con imágenes capaces de encerrar grandes verdades y retratos que dan vida a los personajes del autor castellano.
El resultado es una serie de textos e imágenes en los que se muestra esa «patria común de todos los mortales», la infancia, a la que se refirió Miguel Delibes.