NoguerasBlanchard presenta Can’t Hear My Eyes, exposición comisariada por Niekolaas Johannes Lekkerkerk (Rotterdam, 1988) y seleccionada en la segunda convocatoria curatorial Open Call organizada por la galería.
Can’t Hear My Eyes reúne un grupo de obras escultóricas y pictóricas que enfatizan las cualidades y valores matéricos del arte. Obras que en su aparente estatismo evocan una interpretación basada en lo sensorial que no requiere necesariamente de explicaciones anecdóticas o circunstanciales. El título de la muestra alude a la imposibilidad de llegar a un entendimiento empírico, sensorial y mental completo, de ahí que el espectador se vea obligado a activar modos de percepción a partir de las cualidades táctiles, físicas de las piezas y a identificar la perfomatividad inherente en los materiales empleados que hacen referencia al íntimo proceso del ‘crear’.
En palabras del comisario, el hecho de que nos hemos acostumbrado cada vez más a consumir la información mediante datos concretos basados en fuentes transparentes, verificables (‘comprobable’ y ‘democrático’); así como el aumento de definiciones claras para referirse a los sistemas que nos rodean, ha dado lugar a una incongruencia entre las obras de arte y la manera general de concebir y organizar nuestras vidas. La cultura de la prisa y de la hiperestimulación sensorial en la que nos desenvolvemos acarrea varias problemáticas, entre ellas la ‘falta’ de tiempo para relacionarnos con el arte, y quizás más preocupante, el reclamo a que el arte opere únicamente con los códigos de la cultura de la información actual y que sea por ende, un arte funcional, efectivo, práctico, comunicativo y entendible.
Can’t Hear My Eyes propone además una evaluación de la postura del espectador –el testigo y el perceptor del even el espacio, la exposición, las obras de arte– situando en primer plano la potencialidad de la percepción y la distribución de lo sensible por medio de “mostrar, no contar”. De este modo, evita dispositivos didácticos y explicativos con el fin de enfatizar, y quizás estimular, modos de percepción hacia las superficies de las obras de arte, sus cualidades táctiles y características materiales.
La exposición plantea un entendimiento del material como información: una invitación a participar en una lectura atenta de las superficies, de comunicar mediante volúmenes e imágenes. De ahí que la exposición no se estructure en torno a un tema específico, sino que es resultado de una analogía de enfoques y prácticas artísticas en las que las obras conforman la exposición a través de una especie de auto-organización interna. El proceso deviene sobre todo de la obras en sí mismas y de los propios espacios.
La exposición se presentará simultáneamente en los espacios de la galería en Madrid y Barcelona y forma parte del proyecto Jugada a 3 Bandas.
La galería Raquel Ponce presenta el proyecto Imágenes del Norte, planteado como una conversación entre dos artistas –Taxio Ardanaz (Pamplona, 1978) e Ignacio Navas (Tudela, 1989) bajo el comisariado de Tania Pardo– a través de dos exposiciones individuales en períodos de tiempo consecutivos y coincidentes con dos grandes citas, Jugada a 3 bandas y PhotoEspaña. Un encuentro que tiene como punto de partida el interés por el pasado, la resignificación de sus restos y el trabajo sobre la noción de homenaje. Lo que ambos comparten es la reflexión sobre los restos de algo, sean monumentos o fotografías, sea desde la gran historia o desde la pequeña. Por un lado, un trabajo planteado desde la universalidad histórica y lo colectivo, en el caso de Taxio Ardanaz, y, por otro, desde la autobiografía y la intimidad, en el de Ignacio Navas.
Como primera parte del proyecto se presenta, por primera vez en una galería madrileña, la muestra individual Luz Perpetua, de Taxio Ardanaz. A partir de la existencia de un pequeño monumento realizado en el año 1938, durante la batalla del Ebro, por los zapadores de la XV Brigada Internacional y dedicado a sus compañeros caídos en combate, el artista reflexiona sobre la concreción de la memoria en los monumentos. Taxio Ardanaz reflexiona sobre el pasado y cómo asumimos parte de esa resignificación tratando de aunarlo con el presente. El abstracto concepto de Fe, el interés por la gran historia y el acontecimiento, presente en gran parte de su búsqueda plástica, son trasladados a estos fragmentos de narración que aluden al conflicto, como detonador que hace posible los cambios sociales e individuales.
El pasado y el monumento a la XV Brigada Internacional son la base central de esta exposición que le sirven a Taxio para aproximarnos a diferentes cuestiones relativas a la memoria y su representación, entendiendo la historia como un cúmulo poliédrico de experiencias, discursos, imposiciones, ilusiones, fracasos y mentiras, pero siempre facilitadora de una experiencia difícil de obtener en posmodernidad. Los significados históricos heredados y su lectura desde la propia contemporaneidad se evidencian en la manera de mostrar su obra, no siempre fácil de descifrar. Construida sobre imágenes descontextualizadas, superpuestas y aparentemente inconexas, sin narración cerrada, el trabajo de Taxio nos habla de la dificultad de entender los códigos históricos y de la propia comunicación, que llega siempre fragmentada.
Una obra que tiene algo de otra época o, quizá por eso, se convierte en intemporal. Un rastreo que constata una topografía del pasado, no sólo en el modo de componer estas escenas, sino en la manera de utilizar la pintura.
Fundación Telefónica Documenta da a conocer sus tres ganadores: Lina Badenes y Mariona Guium rodarán Las voces pequeñas en Guatemala; Yeiner Vargas Barlis y Kelly Reyes, Pescadores de lápices en Colombia; y los colectivos PDA (España) y La Combi (Perú), Los hijos del Ayllu en Perú.
El jurado ha destacado el nivel profesional de los participantes -cineastas y realizadores con una gran trayectoria, de los que el 61,5% de los participantes son españoles- y de los proyectos presentados.
Han concurrido al certamen 129 proyectos, remitidos desde Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Francia, Guatemala, Honduras, Italia, México, Perú, Portugal, Reino Unido y Venezuela.
Con este certamen, Fundación Telefónica brinda no sólo a los profesionales, sino también a los aficionados, la oportunidad de reinterpretar su entorno y de aportar y compartir públicamente su trabajo.
Fundación Telefónica cubrirá los costes de realización del documental -hasta 6.000 €- y cada realizador recibirá como premio 3.000 €.