Es Baluard convoca a organizaciones culturales, barriales y profesionales del ámbito balear, nacional e internacional, que quieran participar en los actos del décimo aniversario del museo. Un comité nombrado por Es Baluard seleccionará las mejores y más viables propuestas.
El programa “Décimo aniversario” nace como un gesto de celebración de los diez años del museo Es Baluard, inaugurado el 30 de enero de 2004, pero también como una serie de acciones que permitan repensar qué es hoy la institución-museo, su función social y su papel en el marco del sistema de la cultura contemporánea y la preservación del patrimonio artístico. Por ello, se programarán a lo largo de todo el año diferentes acciones que preferiblemente emanen desde la propia sociedad civil, con lo cual se abre un periodo de recepción de propuestas tanto dentro del museo como en su periferia.
Las propuestas, que pueden contemplar cualquier tipo de disciplina artística y deben enviarse, en un archivo PDF de máximo 10 Mb, antes del 30 de septiembre de 2013, a la dirección difusio@esbaluard.org.
San Martín Centro de Cultura Contemporánea acoge la muestra antológica PSJM. Una década crítica: 2003-2013, dedicada al equipo artístico PSJM, integrado por Pablo San José (Mieres, 1969) y Cynthia Viera (Las Palmas, 1973), que opera desde Berlín. La exposición, que se podrá visitar hasta el 13 de octubre de 2013, ocupa las seis salas de arte de la segunda planta de este centro, adscrito al Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM).
La exposición se agrupa en torno a tres grandes temáticas. Por un lado, se presentan obras que tienen que ver con el procedimiento de trabajo de PSJM como empresa, estrategia laboral que pone en entredicho las estructuras del mundo del arte. Será por tanto la práctica de la crítica institucional y, directamente relacionada con ésta, la teoría institucional del arte elaborada por filósofos como Dickie y sociólogos como Becker o Bourdieu, la que vertebrará teóricamente esta sección.
Performances corporativos, objetos producidos industrialmente, displays, merchandising, encuestas, gráficos animados y productos auráticos de consumo conforman la materialización de estas estrategias críticas expresadas por medio de la plástica; una línea que PSJM ha dado en llamar marketing experimental. Este conjunto de obras vendría a construir la marca PSJM de una forma explícita, si bien la edificación de la marca se actualiza con cada obra realizada, con cada texto escrito, con cada acción pública. Quizá el manejo del mundo simbólico-político de las marcas haya sido uno de los sellos distintivos del dúo, bajo el lema nunca escrito de PSJM: creación y destrucción de marcas.
La crítica directa a las marcas se agrupa en un segundo compendio de obras en las que se destaca la falta de ética o se da cuenta del poder desmedido que bajo los imperativos de la hegemonía neoliberal ejercen las corporaciones sobre la ciudadanía, convirtiendo a los seres humanos en meros consumidores de productos-imagen, de opciones políticas sin fondo, de experiencias igualmente vacuas. Una visión distópica que se contrarresta con el deseo utópico que ejemplifica el proyecto La Isla de Hidrógeno.
Por último, un grupo de obras pertenecientes a la línea geometría social cierra la década. En ellas se utilizan datos estadísticos como fuente que determinará las composiciones pictóricas, murales, escultóricas, industriales o videográficas. Una línea de trabajo que guiará sin duda sus próximas ejecuciones, más interesadas por la relación existente entre formas puras, conocimiento y comportamiento.
Una instalación-exposición-laboratorio desarrollada por Patxi Aldunate y Alfredo Murillo podrá visitarse en la Sala 2 del Centro Huarte hasta el próximo 29 de septiembre. Con Cabeza de artista ambos creadores parten de una visión asimétrica del arte y la estética para buscar la empatía creativa a partir de dos grandes cajas-cabeza en constante transformación interna.
En estas construcciones en las que un láser ha marcado el rostro Murillo o de Aldunate en el exterior, cada uno intervendrá en el interior de la caja-cabeza de su compañero. De esta forma Patxi Aldunate (Pamplona, 1965) y Alfredo Murillo (Pamplona, 1973), creadores con trayectorias muy diferentes que ocasionalmente han colaborado en el ámbito del artivismo, proponen convertir en arte la revisión de su trabajo conjunto.
Una propuesta en la que lo orgánico y vivo, se une a la mera apariencia de vida, en una confrontación dialogada que supera las diferencias ante los ojos del espectador.