Del 12 al 15 de diciembre Madrid acoge el XVI Salón del Libro Antiguo que cuenta con la presencia de un total de 26 librerías españolas y extranjeras, ofrecerá la ocasión de adquirir auténticas joyas de la Literatura: incunables, góticos, ediciones de bibliofilia, manuscritos, documentos, primeras ediciones, etc.
La finalidad de este Salón, desde que se celebró por primera vez en 1995, es dar a conocer al público en general y no sólo a los coleccionistas especializados, la riqueza documental y bibliográfica de nuestra cultura.
Lugar: Hotel Occidental Miguel Ángel de Madrid
Horario de: jueves de 18.00 a 21.00 horas; viernes y sábado de 11.00 a 21.00 horas y el domingo de 11.00 a 15.00 horas.
La galería Pilar Serra presenta la exposición de Pablo Genovés Antropoceno, una serie en la que la naturaleza anárquica hace gala de su supremacía sobre cualquier esfuerzo de composición.
La maleza invade templos, desborda museos. Ruinas orgánicas compuestas de ramas y raíces crecen descontroladamente y empujan la obra de arte hasta el fondo de la estancia. En las imágenes de Pablo Genovés, el orden agredido se rebela excediéndose. La desmesura es un nuevo canon y las estructuras hasta ahora vigentes ya sólo pueden actuar como marco del descontrol. Antropoceno afirma el fin del mundo que conocemos pero obliga a nuestros espacios de representación a mantenerse en pie a pesar de todo. En esa permanencia cumplen acaso su última función: narrar con lucidez su propio final. Genovés trabaja en el diálogo de materiales de distinta procedencia: estampas antiguas y fotografías originales. En la tensión de ambos tiempos el artista es capaz de documentaretrospectivamente lo que aún no ha sucedido.
Inauguración:12 de diciembre de 2013 a las 20 :00 h.
El Museo Sorolla presenta a partir del día 13 de diciembre la exposición Fiesta y Color. La mirada etnográfica de Sorolla, que inadaga una nueva faceta de Joaquín Sorolla, la de recopilador de trajes populares o “pintorescos”.
El gran encargo para decorar la Biblioteca de la Hispanic Society llevó a Sorolla a recorrer todo el país, en busca de lo auténtico y más pintoresco del carácter español, que entonces se buscaba entre las gentes del ámbito rural, las que mantenían aún intactas las costumbres y tradiciones ancestrales. Durante estos viajes o “excursiones” que tenían como finalidad encontrar la inspiración fidedigna para sus grandes cuadros, adquirió una pequeña, pero muy interesante, colección de indumentaria y joyería popular, que ahora se completa con la generosa donación de las colecciones de la Familia Pons-Sorolla.
A esto se suman los grandes cuadros de tipos que pintaría, principalmente con una intención documental; los paisajes, de Castilla, Ávila, El Roncal, Valencia o Jerez, y las fotografías que fue
adquiriendo y coleccionando durante todo este proceso creativo.