Del 11 al 16 de abril de 2015 tendrá lugar el Festival Internacional de Cine y Educación de Madrid, que tiene como meta crear puentes útiles entre el mundo del cine y el de la educación. A través de él, se busca dar un vuelco al modo en que están presentes las películas en las aulas, de modo que la oferta cinematográfica con contenidos y valores sea más accesible para los alumnos.
Esta segunda edición del festival rinde tributo a Charles Chaplin, se podrá ver Tiempos modernos y otros títulos que homenajean al cineasta británico. Otros de los filmes que se podrán ver este año incluyen sus particulares homenajes al realizador, como Adiós, muchachos (lunes, 13 de abril a las 12.00 en CaixaForum), y La oveja Shaun. La película (en la gala inaugural, sábado, 11 de abril en Cines Conde Duque Santa Engracia).
Un total de 12 largometrajes inéditos en salas comerciales en Españay dos grandes clásicos ideales para ser manejados por los profesores de Secundaria en las aulas y fomentar la cultura audiovisual entre los estudiantes componen la programación de la segunda edición de Educacine, Festival Internacional de Cine y Educación de Madrid, que tendrá lugar del 11 al 16 de abril. Las proyecciones tendrán lugar en CaixaForum y en los cines Conde Duque Santa Engracia.
Por la mañana tendrán lugar las sesiones para alumnos, acompañados por profesores, y por la tarde, las películas estarán dirigidas a profesores, profesionales de la educación y público general interesado por la enseñanza. Participarán en las presentaciones y coloquios de cada film expertos, cineastas relacionados con cada uno de los títulos y representantes de instituciones. Las entradas pueden solicitarse en la página web del festival.
El TEA, Tenerife Espacio de las Artes, acoge hasta el prñoximo 7 de junio la exposición Osmosis, de Julio Blancas y Carlos Nicanor, cuyo proyecto nace del espontáneo acercamiento estético y conceptual que han desarrollado ambos artistas. Sus intereses plásticos les llevan por una senda común, y sus trabajos desde el inicio del proyecto no han cesado de confrontarse hasta alcanzar una suerte de equilibrio osmótico.
Cada uno en su propio lenguaje y separados generacionalmente por unos pocos años son -en su unión- el ensamble ideal para la divulgación de la línea escultórica de Carlos Nicanor, cuya originalidad entronca con los orígenes de la escultura de excelencia del archipiélago aunado con una visión profundamente contemporánea. Mientras que Julio Blancas, quizá más experimentado en su trayectoria artística, acomete el osado trabajo de dar una vuelta de tuerca a sus trabajos en grafito haciendo que la línea de sus "nudos gordianos" supere la barrera del papel y la superficie de las parabólicas para convertirse en objetos cuya tridimensionalidad dialoga con el espacio.
Del encuentro de dos artistas nace Osmosis, la conjunción Blancas + Nicanor, que parte de la colaboración, de la casi unión de dos cuerpos creativos, tan cercanos como lejanos. Una exposición llena de claves, que invita al espectador mediante sinergias a profundizar no sólo en el trabajo de los artistas, sino en los límites de la propia individualidad de los mismos.
El CGAC acoge, bajo el comisariado de Alberto Ruiz de SamaniegoManuel Vilariño, Tectónica, una exposición de Manuel Vilariño.
Esta muestra se plantea como una prospección en el universo creativo y poético de este autor, pero con una perspectiva que nos permita aproximarnos a su obra desde un ángulo o una visión inédita. Se trata, efectivamente, de posibilitar un trabajo de corte tectónico, en un uso metafórico del término, esto es, indagar y evidenciar cuáles son las líneas de sostenimiento que fundamentan su reflexión estética y que explican, al modo de un impulso continuo y uncontrapunto, todas las realizaciones plásticas y poéticas —la propia experiencia vital— de este creador tan singular. Esta exposición quiere buscar los lugares donde se cobija el silencio o el asombro original del acto creativo, también el esplendor de las imágenes allí donde estas fulguran.
La exposición se ha pensado a partir de cuatro grandes vetas o apartados temáticos y formales: Música, Poesía, Ciencia e Imagen. En cada uno de estos estratos de experiencia sensible se podrá contemplar una serie de referencias fundamentales en la trayectoria de Manuel Vilariño, al tiempo que se contextualiza y explica el universo estético del autor con ejemplos de sus propias obras o de sus planteamientos, sus lecturas, sus viajes y sus referentes vitales, culturales, musicales, de conocimiento y, en definitiva, poéticos, en el sentido más amplio y profundo del término.